En una aldea a las afueras
de la gran ciudad de Tokio vivía un humilde carpintero llamado Ying Yang que al
terminar su larga y difícil jornada de trabajo elaboraba casas para palomas de toda clase para que bebieran y comieran, pasaban los días
meses; Cada vez fabricaba casitas para palomas, hasta que tuvo una gran idea de
ir al mercado y vender las casitas con ti palomas pero les colocaba una cinta del
mismo color de mama paloma y pichón ya grande, logro montar 16 casitas en un asno
llamado luyan, un pobre animalito viejito y acabado pero con fuerzas de vivir,
cuando iban por el camino se cayó una de las casitas y se fue en el asno el único
hijo de mama paloma de cinta azul, pero
quedo su madre angustiada y desolada tirada en el suelo al pasar de 30 minutos
llego el carpintero al mercado para vender y el que es precavido siempre vendía
la mama y el hijo junto al saber que hijo pichón se había quedado sin mama
paloma cerro rápido el puestecito y se vino en su asno observando bien el
camino al ver la jaula abierta se puso muy nervioso al recordar que esa clase
de aves eran muy difícil de encontrar ya que era de la familia llamada pico
morado. Luego de unos minutos paso una
linda mujer de pelo negro muy largo en una bicicleta a toda velocidad hacia la vía
del taller de carpintería, y se escuchaba con ella un sonido muy peculiar al de
la paloma pico morado, él en su asno apresurado llego al taller y se encontró con
la linda mujer amarrando delicadamente la patica de mama paloma y el carpintero
le pregunto a linda chica su nombre. Ella respondió Talía se estrecharon la
mano y quedaron un rato hablando de las palomas y de sus vidas al terminar el
carpintero le mostro el pichón a mama paloma. Talía le dijo al carpintero que iba
a venir hasta que mama paloma se mejorara.
Al día siguiente llego Talía
al taller a ver como seguía la paloma pero él sentía algo más por ella y ella
venia cada día a ver a su paloma herida y a la vez limpiaba el palomar pero el
pobre carpintero sabia que el día final llegaba que era cuando la paloma sanara
pero tenía que aceptar su destino. Seis días después se curó mama paloma y el
carpintero ya había planeado la conquista;
Se habían ido hacia una pequeña montaña cuando los dos soltaron a mama
paloma y el pichón el carpintero logro calcular la salida de toda la paloma del
palomar para formar un corazón en el
cielo. Talía conmovida le dio un beso al carpintero y el prometió a ella que la
iba a cuidar a ella y todas las palomas.
Autor: José Francisco Gómez
Caro
Bajo licencia Arte libre
Atribución: comercial
y derivada
Por que quiero que mi creación se divulgue con
mi autorización y también que otras personas puedan ampliar el contenido y
hacerle modificaciones y porque quiero que otras personas tengan algún tipo de
beneficio con esta actividad.
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