sábado, 13 de septiembre de 2014

EL ANILLO DE DIOS.


En una época remota un hombre caminando hacia su casa encontró en el piso un anillo de oro que tenía una inscripción que decía “Dios”.
Siguió su camino hasta su casa para mostrarle el anillo a su mujer, cuando faltaba poco para llegar a su casa un auto sube por la misma vereda donde estaba el hombre.
El hombre al ver el auto acercarse a el cerro los ojos y se puso en posición para recibir el golpe del automóvil.
El hombre estuvo un rato en esa misma posición hasta que abrió los ojos y vio al auto estrellado con la pared de una casa, el auto lo había traspasado como si fuera por arte de magia. Sorprendido por lo sucedido apuro el paso a su casa.
Al llegar a su casa lo primero que hizo fue decir:
-¡Belisa, no sabes lo que me paso!-Dijo Cesar gritando fuerte.
-¿Qué te paso Cesar?-Dijo la mujer asustada por la expresión del marido.
-¡Me encontré un anillo de oro y me traspaso un auto!
La mujer se lo quedo mirando mientras se reía por dentro y dijo:
¡Pues, que suerte la tuya!-Dijo la mujer muerta de risa.
El hombre enojado se fue de la casa y camino por el barrio.
Pensando y pensando, Cesar  tuvo la tonta idea de que el anillo era de Dios y que por eso no le había pasado nada en el accidente del auto.
Agradecido con Dios, miro al cielo y tiro el anillo para arriba.
Extrañamente el anillo nunca cayó…


Autora: Katerin Belissa Martínez Díaz

Licencia CC: BY NC

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